Compra la marca más conocida. La marca más conocida del mercado no tiene que ser siempre la mejor. Su campaña publicitaria puede ser muy efectiva pero no así los aparatos. Existen una gran variedad de marcas de alarmas y es cuestión de investigar.

No informarse. Es de suma importancia conocer bien las características de los equipos, compararlos y elegir la mejor opción. No siempre lo barato es malo ni lo popular bueno. Investiga en internet algunos modelos de alarmas y llega a una tienda con algunas opciones ya definidas.

Colocar la alarma nosotros mismos. A menos que tengamos experiencia en la instalación de alarmas, podremos colocarla sin problema, pero de lo contrario deberíamos contratar a un técnico calificado para colocar bien, rápido y de acuerdo a las normas de seguridad vigente.

Alarmas infalibles. Ninguna alarma es infalible. Quien te diga lo contrario está cayendo en negligencia técnica. Es importante leer el contrario e informarse ante una instancia oficial para conocer la legalidad de la empresa o producto.

Ahorro de dinero. En muchas ocasiones, por tratar de ahorra un poco de dinero, las personas suelen hacer el trabajo de un especialista. A la de elegir el número de cámaras y dónde colocarlas se nota el error de esa decisión pues al conocer bien el tema se genera un punto débil en la seguridad del inmueble.

Fuente: cubesystem.es